Por qué fotografío los dos puños de mi chaqueta vaquera

La talla de la etiqueta casi no se lee. En una percha se entiende el estilo, pero no el ancho real ni el desgaste de las mangas.
Abotono la chaqueta para medirla
Colgada, las costuras laterales se alejan de la cámara. La abotono, la extiendo sin estirar la tela y mido de costura a costura bajo las axilas. Fotografío dónde empieza y acaba la cinta y describo esos puntos en el anuncio. Una foto en perspectiva no sustituye a la medida.
El puño más claro merece su foto
En la vista general, el borde gastado de una manga parece un reflejo de la ventana. Lo fotografío junto al botón para situarlo y repito la toma con el otro puño bajo la misma luz. Describo la diferencia, sin adivinar la edad de la prenda por su desgaste.
Compruebo los hilos claros
Proceso las copias del anuncio en RemoveDog y busco en la vista previa los hilos claros que cruzan la tela oscura. Guardo los originales con las medidas. Así podré responder una pregunta sobre el puño sin abrir de nuevo el paquete preparado.
Hago la comparación con mi propia chaqueta
Reviso el borrador en orden: frente entero, puntos de medida y ambos puños. Pruebo a medir una chaqueta que me queda bien siguiendo exactamente esos puntos. Esa comparación sí está al alcance del comprador, aunque ninguno consigamos descifrar la etiqueta descolorida.